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ADAM apilable
El apilable ADAM es una composición de salón de gran envergadura y personalidad que combina en un único conjunto todo lo que un salón contemporáneo puede necesitar: almacenamiento abierto y cerrado, vitrina con iluminación, módulo para televisión con cajones y baldas murales de gran longitud. Su acabado en roble artisan con frentes en blanco arena y tiradores en negro mate crea una paleta cálida, sofisticada y alejada de los blancos convencionales, mientras que su composición asimétrica y dinámica convierte la pared del salón en el elemento más llamativo de la estancia.
Hay composiciones de salón que resuelven una pared y hay composiciones que redefinen por completo una estancia. El apilable ADAM pertenece a la segunda categoría. No se trata de un conjunto de módulos alineados de forma previsible, sino de una composición que juega con la asimetría, los diferentes niveles de altura y la alternancia entre espacio abierto y cerrado para crear un resultado visualmente dinámico, lleno de movimiento y de carácter, que convierte la pared donde se instala en el eje absoluto del salón. La imagen de ambiente lo confirma sin necesidad de más argumentos. El ADAM instalado sobre un fondo de pared de ladrillo visto en tonos blancos y grises transmite una presencia contundente y al mismo tiempo cálida, urbana y acogedora a la vez. El roble artisan, con su veta expresiva y sus variaciones tonales doradas y amieladas, dialoga de forma natural con la rugosidad del ladrillo y con los elementos decorativos de la escena: libros, plantas, objetos de cerámica y piezas metálicas de diseño que se distribuyen con naturalidad por los múltiples espacios abiertos de la composición. El resultado es un salón con alma, donde el mueble no solo almacena sino que organiza la vida del hogar de forma visible y con criterio estético. La composición del apilable ADAM se articula en cuatro elementos principales que trabajan juntos para cubrir toda la pared de forma completa y jerarquizada. El módulo bajo para televisión, de 209,6 cm de anchura total, es la pieza que ancla horizontalmente el conjunto y la que concentra la mayor parte de la funcionalidad cotidiana. Su estructura combina un hueco central abierto para el televisor y los dispositivos de reproducción, flanqueado por cajones de apertura mediante tirador en negro mate que ofrecen almacenamiento cómodo y de acceso directo. La encimera en roble artisan, que se extiende por toda la anchura del módulo, es una superficie generosa donde colocar plantas, mandos, altavoces o cualquier elemento de uso frecuente. Los cajones, con frentes en blanco arena, se distribuyen asimétricamente creando ritmo y movimiento en la fachada del módulo bajo, evitando la monotonía de una distribución simétrica y añadiendo carácter a una pieza que podría haber optado por lo convencional. A la izquierda del módulo bajo se sitúa el gran módulo vertical de 90 cm de anchura y 131 cm de altura, la pieza más volumétrica de la composición y la que más espacio de almacenamiento concentra. Este módulo combina una puerta batiente con frente en blanco arena en la parte superior izquierda, con su correspondiente espacio interior cerrado, y una extensa zona de baldas abiertas organizadas en cuatro niveles de altura diferente: 34,6, 30,5, 30,5 y 28,2 cm respectivamente. Estas baldas, en acabado roble artisan, ofrecen espacio de exposición para libros, cajas decorativas, plantas y cualquier objeto que quiera mostrarse de forma ordenada y con criterio. La combinación de espacio cerrado en la parte superior y espacio abierto en el resto del módulo es una de las grandes virtudes del ADAM: permite decidir qué se muestra y qué se guarda, adaptando el mueble a las preferencias y necesidades de cada hogar. En la parte superior de la composición aparecen dos baldas murales escalonadas de 160 y 120 cm de longitud respectivamente, que se extienden hacia la derecha desde el módulo vertical y crean ese efecto de vuelo y horizontalidad que da ligereza al conjunto. Estas baldas, en roble artisan, son el soporte natural para libros, plantas y objetos decorativos que quieran situarse a la altura de la vista, y su disposición escalonada a diferentes alturas introduce un dinamismo compositivo muy estudiado que hace que el conjunto se lea como una sola pieza coherente y no como una suma de módulos independientes. El cuarto elemento es la vitrina mural que se sitúa en el extremo derecho de la composición, suspendida en la pared a la altura superior del módulo de televisión. Esta pieza, de 90 cm de anchura y 99,4 cm de altura, es quizá el elemento más sofisticado de toda la composición. Combina una puerta de cristal transparente en la parte izquierda, con tres baldas de vidrio en su interior que permiten exponer vajilla, copas, libros o piezas de colección de forma visible y protegida, con una zona central de cajón en blanco arena con tirador negro y una puerta opaca en roble artisan en la parte derecha. La iluminación interior que se aprecia en la imagen de ambiente es uno de los detalles más valorados de esta vitrina: la luz que emana desde el interior del módulo de cristal crea un foco cálido y acogedor que convierte la vitrina en un elemento de escaparate dentro del propio salón, dotando a las piezas expuestas de una presentación digna de una tienda de diseño. Los tiradores en negro mate que aparecen en todos los elementos del apilable ADAM son el hilo conductor que unifica la composición y le da coherencia visual. Su perfil largo y recto, de sección rectangular, introduce una nota gráfica y urbana que contrasta con la calidez del roble y suaviza el blanco arena de los frentes, situando al ADAM en un territorio estético muy preciso: cálido pero contemporáneo, natural pero sofisticado, doméstico pero con carácter. El blanco arena de los frentes, ligeramente más cálido y menos puro que el blanco convencional, es también una decisión cromática muy inteligente que armoniza de forma natural con el roble artisan y con los tonos neutros y terrosos que dominan la decoración de interiores actual. Con unas dimensiones totales en la base de 209,6 cm de anchura y 131 cm de altura para el conjunto inferior, y una anchura total con las baldas y la vitrina que supera ampliamente los tres metros de desarrollo, el apilable ADAM es una propuesta pensada para salones con pared suficiente para desplegarse con toda su amplitud. Su fondo de 33,8 cm en el módulo base lo hace compatible con espacios donde la profundidad disponible es moderada, sin renunciar por ello a la capacidad de almacenamiento ni a la estabilidad estructural del conjunto. El apilable ADAM es, en definitiva, una composición para quienes quieren que su salón sea algo más que un lugar donde sentarse frente al televisor. Es un mueble para quienes disfrutan del orden visible, de la colección expuesta con criterio, del objeto bien situado y la luz bien colocada. Una pieza que no necesita que la decoren porque ya tiene, por sí misma, todo el carácter que un salón puede necesitar.