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IVAN estante pared
El estante de pared IVAN combina el roble claro con el panel trasero en gris oscuro texturizado en una balda flotante de gran formato y carácter contemporáneo. Con 140 cm de ancho y 37,3 cm de alto, este estante flotante de madera roble destaca por su panel de fondo con esquinas redondeadas que actúa como respaldo decorativo y marco visual para todo lo que se expone sobre la balda. Una pieza que organiza y decora la pared del salón con calidez y un diseño coherente con el resto de la colección IVAN.
El estante de pared IVAN es una pieza que va un paso más allá de la balda flotante convencional. Con sus 140 cm de ancho, 37,3 cm de alto y 21,9 cm de fondo, este estante de pared de madera roble no es simplemente una superficie de apoyo anclada al muro: es una composición en sí misma, con un panel trasero de generosa altura que actúa como respaldo visual y marco decorativo para todo lo que se coloca sobre la balda, transformando cualquier pared en un espacio ordenado y con personalidad propia. El acabado en roble claro del panel trasero y la balda aporta la calidez luminosa y la textura orgánica que caracterizan a toda la familia IVAN. La veta natural del roble, visible en toda la superficie del panel, introduce en la pared una textura viva que contrasta de forma deliberada y sofisticada con el gris oscuro texturizado de la zona inferior del panel, el mismo acabado que aparece en los insertos verticales del resto de la colección. Este detalle, aparentemente menor, es el que convierte al estante IVAN en una pieza que pertenece inequívocamente a la familia y que complementa con naturalidad a cualquier otro mueble de la colección, ya sea el aparador, las vitrinas o el módulo TV. Las esquinas redondeadas del panel trasero son el detalle constructivo que distingue al estante IVAN de otras baldas de pared de formato similar. Este acabado curvo en los extremos superiores del panel suaviza el carácter del mueble, aportando un punto de elegancia orgánica que lo aleja de la rigidez geométrica de otros estantes de la gama y lo hace más versátil desde el punto de vista decorativo. Con 140 cm de longitud, este estante flotante de salón ocupa la pared con una presencia horizontal relevante y generosa, perfectamente dimensionada para exponer libros, marcos, plantas, objetos decorativos o cualquier elemento que se quiera poner en valor a la altura de los ojos. El panel trasero actúa como telón de fondo que enmarca y realza todo lo que se coloca sobre la balda, creando una composición visual de gran impacto con la mínima intervención. El estante de pared IVAN es, en definitiva, la balda flotante para quienes buscan algo más que una simple superficie de apoyo: una pieza con identidad propia, acabados coherentes con el resto de la colección y la capacidad de transformar una pared vacía en un elemento decorativo de primer orden en el salón o el comedor moderno.